Verte llover era mi sueño hasta que te vi vencer.
Corriste lejos para encontrarte.
Lograste sobrevivir a mil tormentas afiladas por tus mismos miedos.
Soportaste las heridas sin importarte la cicatriz que dejarían porque tenías claro que llegarías.
Luchaste contra ese sentimiento de volver atrás.
Te hiciste fuerte por las piedras que no apartaste.
Y hoy eres hielo por el frío que te hicieron pasar,
porque nadie te ofreció manta ni corazón para arroparte.
Eres dinamina, aunque nadie te vio explotar.
Eres pedazo de cristal que se clava y no sale
porque no aprendiste a acariciar, nadie te enseñó a abrazar, pero abrasas.
Hoy ardes sin ser fuego
y me muestras mi reflejo, inmóvil ante ti
diciéndome que jamás lloverás porque no sabes hacerlo;
que solo sabes arrancarte el dolor de cuajo
para llegar a lo que hoy eres,
a lo que soy.
Como siempre, me encantan tus escritos😍
ResponderEliminar